ESTO LO ENCONTRAMOS NAVEGANDO POR LA WEB...

Así es, más precisamente en Taringa. Vamos a ponerlo textual (preservando la fuente obvio) y te pedimos que lo leas hasta el final, a propósito de todo lo que venimos hablando de la inseguridad...y nuestro barrio de Liniers... prostíbulos y nuestro barrio de Liniers...y la policía...de nuestro barrio de Liniers...

"La violencia está instalada en la sociedad"
Desde allí parte todo lo que conocemos como excusa para explicar la agresión que día a día se observa en todo momento.
En los medios, pero también en la cotidianeidad somos vapuleados constantemente con imágenes violentas, tensas o crueles. En ámbitos laborales, en la calle, y el espacio educativo, constantemente somos parte de estas circunstancias y las aceptamos como tal. La educación es importante, lo sabemos, y es un factor más que destacado al momento de interpretar la realidad que todos vivimos día a día.
Pero, ¿desde dónde debería partir la educación de un pueblo, de una sociedad?. Es muy difícil saberlo con exactitud, pero algunos puntos son vitales.
Desde ya, no es culpa de Adolfo Rodríguez Saá pecar de "salvador de la patria" contra el FMI cuando dijo: "¡Argentina NO va a pagar la deuda externa!" Lo sorprendente fue que se sucedió al compás de aplausos y festejos en el Congreso. Lo serio (y triste) de Rodriguez Saá es no saber escribir la palabra “plebiscito”, en miedo de su discurso, en vivo y a través de TV abierta. De todas formas es tan sólo un ejemplo.
Si viajamos en el tiempo podríamos recordar a Martinez de Hoz: "Vengo convencido de que para terminar con la rabia hay que matar al perro".
Estos dos ejemplos son una clara muestra a lo que lamentablemente estamos acostumbrados en materia política y ya no nos horroriza el echo que un Presidente se refiera a la corrupción de esta manera: "A la gente no le preocupa la corrupción. Lo que pasa es que el tema ganó la calle." Sabias (?) palabras de Carlos Saúl Menem en 1990. Nos parece normal. Pero eso no es lo peor.
El Estado (Nacional, provincial y municipal), desde donde el mayor poder político asoma, es el encargado de: regular y proporcionar fuerzas de seguridad para protegernos y encerrar a los delincuentes o personas que puedan poner en riesgo nuestra integridad física o psicológica.
Ahora, ¿cuál es el resultado de una fuerza de seguridad regulada por gente con tales declaratorias?. Nada bueno podría salir, si lo vemos desde un punto de vista racional. Así, los delincuentes poseen zonas liberadas, coimean a los jefes de calle para poder distribuir la droga y en caso de no pagar, les cierran el negocio.
Los prostíbulos en los barrios porteños son una constante, y los vecinos están totalmente desprotegidos, sus denuncias no son escuchadas, o si lo son, es por un tiempo. Como sucede, por ejemplo, en Liniers, donde en cada donde hay alrededor de diez prostíbulos en un rango de 25 cuadras, todos conocidos por vecinos y policías. A parte de tratarse de una actividad ilegal, es recurrente, las grescas entre, por ejemplo, el novio de una prostituta y un "cliente". La comunidad boliviana de Liniers, concentrada en su mayoría en las intersecciones José León Suarez e Ibarrola, son clientes asiduos (por cercanía) de estos prostíbulos provocando un agravante en las agresiones ya que en muchos casos “ser bolita” ya es causante de maltrato y robo por parte de “la seguridad” del antro, sumándole a los actos de violencia y a la actividad ilegal de la prostitución, la discriminación xenófoba de los delincuentes.
En este barrio, como en otros, existen estos prostíbulos. Son una realidad innegable. Abren las 24 horas los 7 días de la semana, mantienen esclavas a las mujeres que no tienen mas remedio. En Lisandro de la Torre e Ibarrola, a 8 cuadras del Estadio Vélez Sarsfield, donde, funciona uno de los mayores prostíbulos. No está con una entrada oscura, no disimula, paran autos constantemente, entran y salen hombres a toda hora, y se ubica en una esquina a la vista de todos. En la esquina siguiente, funciona una escuela primaria. Desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde chicos y chicas de todas las edades circulan la zona, repleta de prostíbulos. ¿La policía?, como si nada. El accionar por parte de las fuerzas de seguridad es nulo, en todo sentido. La inseguridad instruyó a los policías en un "modus operandi" que realmente, da miedo. Los "nuevos bici-policías" de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, recorren las calles constantemente, conocen todas y cada una de las caras del barrio. Estos nuevos entes de la Policía Federal, al igual que la mayoría de los integrantes de dicha fuerza de seguridad, no son realmente personas en las que se pueda confiar seguridad. Saben, entre otras cosas, donde se vende droga, quien la vende, donde están los prostíbulos y quienes los manejan, donde viven los barra-bravas, quienes son sus hijos, y a los que deben "proteger y cuidar" en caso de lío o petición de los mismos. Visto de esta manera, la policía puede llegar a ser dos cosas: víctimas o delincuentes. Al menos quien escribe, pocas veces ha visto una nota de un policía víctima de un secuestro, robo, extorsión, mientras que al menos una noticia por día involucra, al menos, a un policía corrupto. (1) Además en general, poseen un lenguaje escaso y prepotente. He recolectado dos testimonios que ponen de manifiesto el accionar de la policía en la Ciudad.
"Era el cumpleaños de mi hermano, y como mi viejo estaba molesto y era tarde, nos fuimos en el auto de un amigo, a comprar cigarrillos, y después bajamos en la plaza a 5 cuadras de mi casa. En la plaza estaban los sobrinos, hijos (y sus secuaces), de los barras más importantes de Vélez. Nos sentamos en un banquito y nos quedamos ahí hablando. De repente dos de estos chicos, tomando una cerveza o una botella de vino, se acercaron a 2 metros, silbando y comentaron algo. No hicimos caso a eso y seguimos hablando. Un minuto mas tarde, apareció un policía en bicicleta, y se nos acercó despacito, mientras dejaba tranquilo a los chicos con la cerveza, y saludaba a los delincuentes hijos y sobrinos de otros delincuentes como son los barras. Se acerco, nos miró con desprecio y sin decir nada, al final escupió "¡DOCUMENTOS!", al estar con el auto, todos teníamos los documentos ahí excepto uno. Eramos cuatro personas hablando en una plaza, pero para ellos ya éramos delincuentes. Mientras jalaban poxiran al lado nuestro, pero claro son hijos de barras, no pueden tocarlos... o no quieren... Después de un interrogatorio de manera hostil, nos pidió que nos fuésemos del lugar."
¿Cuál es la razón por la que una persona no pueda estar en la vía pública a la hora que sea, si no está haciendo nada incorrecto o ilegal?.
De tantos testimonios, todos coincidían con algo: la policía no regula la seguridad sino que busca culpables en donde no hay, y mediante el maltrato verbal, busca tensionar al "detenido" para que confiese algo que no sabe como le sucedió a Pablo B: "Me empezó a revisar los bolsillos y me decía: "¿No tenés nada?, ¿Nada raro o ilegal?, con un tono como si yo fuera un delincuente recién salido de algún penal. Si sos chorro o gerente de un banco les da lo mismo, se sienten menos y abusan del poder...".
La educación. Un tema vital en tantos aspectos. El más importante. Uno cree que el Gobierno no puede estar involucrado en algo como la falta de educación. Pareciera que lo hacen a propósito. No es tan descabellada la idea que una sociedad de idiotas es más fácil de controlar. Una persona inteligente tiene sentido común, puede saber de derechos y obligaciones, de historia, de cultura, fundamentales para aprender del pasado y crecer como país. Lo único que preocupa es como una sociedad pueda crecer en educación y cultura, si los que Gobiernan y protegen (o simulan hacerlo) dejan tanto que desear.
D. L.