Por eso, en la fecha y dado que ya estamos prácticamente adentrados en el wek end, vamos a poner tres poemas para todos aquéllos cultores del género y también para los que no lo son, pero que tal vez, se entusiasmen con leer por primera vez, estrofas imbuídas de calidez y tibieza humana de sus autores.
Dicho esto, queremos aclarar que este blog y su equipo están enrolados en la más absoluta libre expresión de las ideas más, tampoco se pretende en modo alguno quemar libros, algo nefasto y que ocurrió en alguna época oscurantista de nuestra historia política.
Sin embargo, y enrolados como también estamos en la lucha contra la corrupción de los más chicos, de los menores, luchando contra el flagelo de la pedofilia incluso en la red, estarán de acuerdo con nosotros que esto que les ponemos para leer corrompe la mente de nuestros chicos en una absurda e incuestionable pornografía escrita en versos.
Ahora bien, se preguntarán de donde sacamos esta literatura infantil...
Después de casi dos semanas de haber terminado la exitosa Tercera Feria del Libro en Du Graty, siguen los ecos de una problemática presentación de un libro editado por la Dirección de Letras del Instituto de Cultura del Gobierno del Chaco, que según lo expuesto por un nutrido grupo de docentes, concejales oficialistas y psicopedagogas, estaría haciendo apología de la pedofilia.
Se falta a la ética y a la moral, debido a diferentes publicaciones de textos obscenos y cuestionables desde varios puntos de vista que aparecen en las páginas 43,44 y 49 de "Arquitextos - Herramientas para la Producción Literaria" cuya coordinación de talleres y recopilación estuvo a cargo de Lucas Ameri, Marina Coronel, Roberto Mateo y Mario Caparra, siendo precisamente este último quien después de ser cuestionado, principalmente por la Concejal Justicialista Analía Barbero, acusó de ignorantes y propinando otros adjetivos negativos, decidió levantarse de la mesa, junto a su equipo de trabajo, después de pegar un puñetazo en la mesa.
Efectivamente, el gobierno del Chaco y su actual gobernador JORGE CAPITANICH POPOVICH no puede decir, so pretexto que le crezca la nariz, que estos "poemas" no eran para ser repartidos en escuelas de la provincia.
Pensar que cuando fuimos a la escuela nos hacían leer el Martín Fierro de José Hernández, Una Excursión a los Indios Ranqueles de Lucio V. Mansilla, Recuerdos de Provincia de Domingo F. Sarmiento; te acordás también de las Máximas para mi Hija Mercedes del Gral. José de San Martín...
Te acordás también de El Principito, Platero y Yo...
En lo personal y para algunos de nosotros, lo difícil que era entender a Borges, pero que literatura!
O cuando éramos más chicos, los libros de cuentos de Cenicienta, Alí Baba y los Cuarenta Ladrones (el que no escribió Menem)...
Y nuestro autor preferido, Julio Verne con 20.000 Leguas de Viaje Submarino, La vuelta al Mundo en 80 días...
Pues bien, ahora todo cambia. Ahora somos progres...
Estas obras de la literatura universal no se leen tanto (no vamos a generalizar porque en algunas escuelas y queremos pensar que en la mayoría se siguen leyendo)...
Somos progres. Hagamos mejor un poema a la paja, a la verga, a la garcha, al niño que reposa dormido (que metáfora del carajo!)...
Y esto para las escuelas...
Nosotros no somos progres y admitimos que muchas veces, hasta podemos ser muy bizarros si nos lo proponemos...
Pero preferimos esta otra literatura...
“¿Y de qué te sirve poseer las estrellas?
-Me sirve para ser rico.
-¿Y de qué te sirve ser rico?
-Me sirve para comprar más estrellas.”
-Me sirve para ser rico.
-¿Y de qué te sirve ser rico?
-Me sirve para comprar más estrellas.”
“Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”
“Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas"
“A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle.”
“El Principito” Antoine de Saint-Exupéry
Estamos cansados...
















